“For God so loved the world, that He gave His only begotten Son,
that whoever believes in Him shall not perish, but have eternal life.” – John 3:16

5.10 Ser Un Bereano

Estos eran más nobles que los de Tesalónica [Los Bereanos], pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así. – Hechos 17:11

Como has leído en capítulos anteriores, un cristiano está llamado a usar la Espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Esta es una parte esencial de su armadura (espiritual) de Dios. ¡No confíes en lo que nadie dice (ni yo, ni amigos, ni siquiera tu pastor o predicador) sin antes comprobarlo con lo que está escrito en las Escrituras! “Ser un Bereano” es una frase tomada de Hechos 17:11 que significa estudiar las Escrituras diariamente para ver lo que dicen, ¡y comparar diligentemente y verificar todo lo que lees y escuchas contra las Escrituras!

Ya has visto en el capítulo Cuidado con los lobos que las falsas enseñanzas y doctrinas del hombre abundan en todas las direcciones casi hasta donde alcanza la vista. La única forma en que no te engañarán es si conoces las Escrituras mejor que los lobos. ¡Incluso Satanás y sus demonios conocen las Escrituras! Vemos ejemplos en la Biblia donde Satanás cita las Escrituras, pero siempre lo hace alterando o torciendo sutilmente con la intención de engañar. Lo hace agregando, citando erróneamente, distorsionando o quitando las palabras de la Escritura, mezclando alguna verdad bíblica real con mentiras, por lo que todo te parece convincente. Debes ser capaz de detectar medias verdades, mentiras de omisiones, etc., que las fuerzas del mal amor deben usar para engañarnos, atraparnos y atraparnos. No subestimes el peligro de esos trucos, ¡porque así es exactamente como Satanás engañó a Eva y Adán!

Quiero que Dios me llame noble, ¿no? En particular, note la exhortación que se nos da en 1 Juan 4: 1-3 para probar los espíritus. Esto también se aplica a los pastores, autores, yo, este libro y todo lo que escuche o lea relacionado con la Biblia. ¿Pero cómo los pruebas? Usted lo hace verificando que lo que están hablando (o escribiendo) coincide con la verdad de las Escrituras, la Palabra escrita de Dios. La escritura es la autoridad final. Por lo tanto, es esencial que realmente sepas que la Biblia dice; ¡También es esencial poder leer y utilizar múltiples traducciones de la Biblia por esta misma razón! De esto se trata “ser un Berean”. Esto es lo que me esfuerzo por mí mismo.

¡He explicado a lo largo de este libro que no solo debes conocer la Palabra de Dios, sino que también debes saber lo que no es la Palabra de Dios! Vea también los capítulos Elegir una Biblia y Cuidado con los lobos.

ESCRITURAS RELACIONADAS:

Enseguida los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas a Berea [Los Bereanos], los cuales, al llegar, fueron a la sinagoga de los Judíos. Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así. – Hechos 17:10-11

Por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza. Revístanse con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernantes) de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.

Por tanto, tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes. Estén, pues, firmes, ceñida su cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con la preparacion para anunciar el evangelio de la paz.

Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomen también el casco de la salvacion, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios. – Efesios 6:10-17

Pero Jesús le respondió: “Escrito está: ‘No solo de pan vivira el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.’” – Mateo 4:4

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (apto), equipado para toda buena obra. – 2 Timoteo 3:16-17

A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho. – Lucas 12:48b

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad. – 2 Timoteo 2:15

Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto ustedes conocen el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios. Y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios, y éste es el espíritu del anticristo, del cual ustedes han oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. – 1 Juan 4:1-3

Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, las mentes de ustedes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo. Porque si alguien viene y predica a otro Jesús, a quien no hemos predicado, o reciben un espíritu diferente, que no han recibido, o aceptan un evangelio distinto, que no han aceptado, bien lo toleran. – 2 Corintios 11:3-4

Me maravillo de que tan pronto ustedes hayan abandonado (desertado) a Aquél que los llamó por la gracia de Cristo (el Mesías), para seguir un evangelio diferente, que en realidad no es otro evangelio, sino que hay algunos que los perturban a ustedes y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anunciara otro evangelio contrario al que les hemos anunciado, sea anatema (maldito).

Como hemos dicho antes, también repito ahora: Si alguien les anuncia un evangelio contrario al que recibieron, sea anatema. – Gálatas 1:6-9

En la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por Su manifestación y por Su reino te encargo solemnemente: Predica la palabra. Insiste a tiempo y fuera de tiempo. Amonesta, reprende, exhorta con mucha (toda) paciencia e instrucción.

Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, conforme a sus propios deseos, acumularán para sí maestros, y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a los mitos (a las fábulas). – 2 Timoteo 4:1-4

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